March 19, 2010
Mr. Barack Obama
President of United States of America
The White House
1600 Pennsylvania Avenue NW
Washington DC 20500
Señor Presidente:
Quisiera primero expresarle mi más profunda admiración y respeto por lo que usted significa para millones de norteamericanos y ciudadanos del mundo, su brillante trayectoria y su determinación para alcanzar sus metas y romper con dogmas lacerantes que aun afectan a nuestra sociedad son el cimiento de una nueva era en la democracia norteamericana.
Mi nombre es Hernani Ames, soy inmigrante de origen peruano, llegue a los EE.UU. el año 2001 con mi esposa Trudy Muñoz y mi hija Renata que entonces tenía cinco años, luego en el 2003 nació nuestra segunda hija Jimena, nos establecimos en la ciudad de Alexandria, en el condado de Fairfax, Virginia, en donde hemos venido radicando de manera continua hasta la fecha, pagando nuestros impuestos y trabajando honradamente para lograr nuestro “sueño americano”.
Es así que en el año 2004 mi esposa Trudy establece una guardería para el cuidado de niños, cumpliendo para ello con todos los permisos, inspecciones y cursos requeridos por el condado de Fairfax, logrando que contara con todo lo necesario para que la estancia de los bebés sea segura, tranquila y placentera de acuerdo a sus edades y necesidades propias. Con mucho esmero, dedicación y profesionalismo brindó amor y cariño a todo niño que llego a la casa, ofreciendo siempre algo más que un simple “lugar para pasar el tiempo”, cuidando su alimentación, enseñándoles una nueva lengua, motivándolos en su desarrollo.
El 20 de Abril del 2009, ocurre un problema con uno de los niños a su cargo, Noah Whitmer, cuando ella le está dando el biberón este se pone flácido y deja de respirar. Trudy se percata de esto e inmediatamente le aplica los primeros auxilios siguiendo el procedimiento aprendido en los cursos seguidos para emergencias de este tipo, respondiendo con profesionalismo y diligencia frente a tan delicada situación, a la vez que se comunica con el servicio de emergencias 911.
Trudy logra reanimar al niño y le salva la vida, en ese momento llegan los paramédicos, aparentemente estabilizan al niño y lo trasladan al hospital.
Al cabo de unos minutos llega la policía para indagar sobre lo ocurrido, toman notas y fotografías de toda la casa, permanecen ahí aproximadamente por cinco horas.
Durante hora y media interrogan a Trudy sobre lo ocurrido y ella -lejos de negarse a responder las preguntas- accede a ellas, las responde una y otra vez tratando de explicar detalladamente todo lo sucedido con la intención de que toda esa información sea de vital importancia para la inmediata atención médica del niño.
Cuando la policía se retira, nos dicen que al día siguiente vendrían unas investigadoras del servicio de protección al menor del condado de Fairfax para indagar sobre lo ocurrido; cuando ellas llegan, Trudy las recibe y acepta la entrevista, se identifican como una detective de la policía de Fairfax y la otra como una asistenta social de la oficina del cuidado al menor del condado de Fairfax.
Durante la entrevista , la asistenta social hace las veces de traductora, Trudy narra nuevamente lo ocurrido , transcurren aproximadamente cuatro horas, tiempo en el cual ellas insisten una y otra vez a que “diga la verdad” porque “la situación del niño se agrava cada minuto que pasa”, la entrevista se vuelve tensa y finalmente ellas concluyen que Trudy “ha confesado”, siendo ella acusada de abuso físico del niño por medio del llamado “síndrome del niño sacudido” (Shaken Baby Syndrome -SBS), es detenida y negada su derecho de libertad bajo fianza, porque según el juez “la acusación que pesa sobre ella es un delito grave (Felony) y existe el riesgo de que la acusada no comparezca en las futuras audiencias”. Permanece detenida por siete meses, luego de lo cual y gracias a las gestiones realizadas por los abogados y con apoyo del Consulado Peruano que garantiza no otorgarle ningún documento de identidad a Trudy, la libertad bajo fianza le es otorgada.
En el juicio realizado entre el 11 y el 21 de Enero de este año, el jurado la encuentra culpable y pide un total de 10.5 años de prisión; momento en que es nuevamente detenida y privada de su libertad, este dictamen está sujeto a confirmación por la jueza Dra. Jane Brodie y la fecha fijada es 9 de abril del presente año.
Confiábamos en la imparcialidad de la justicia norteamericana y que la inocencia de Trudy sería reconocida, pero al parecer nos equivocamos. Durante el proceso la fiscalía no pudo presentar una sola prueba contundente que incrimine a Trudy, todo lo contrario, la defensa presentó evidencia médica que demuestra que el niño arrastra problemas de nacimiento y que es imposible que el daño encontrado en él haya sido ocasionado a través de un maltrato físico.
En las audiencias del proceso los expertos médicos de la fiscalía no pudieron presentar evidencias irrefutables que demostraran que el niño hubiera sido sacudido.
Al contrario, los hechos demostraron:
1. Que, el niño estuvo diligentemente atendido, porque al producirse el hecho, Trudy por estar atenta, se da cuenta que deja de respirar y le aplica los primeros auxilios mediante maniobra RCP para salvarlo de una inminente muerte por asfixia, testimonio en corte de Trudy Munoz.
2. Que, el niño no tiene una sola huella externa de maltrato, tal como moretones, fracturas, trauma en la cabeza o desgarramiento muscular, testimonio en corte del paramédico, testigo de la fiscalía.
3. Que para producir el “síndrome del niño sacudido” se requiere generar con los brazos una fuerza mínima de 50 gravedades y una máxima de 500 gravedades – testimonio en la corte del Presidente de la Asociación Nacional de Shaken Baby Syndrome Dr. Craig A. Futterman, testigo de la fiscalía.
4. Una mujer en buen estado físico puede llegar a generar un máximo de 8 gravedades y un hombre, también en buen estado físico puede llegar a producir un máximo de 20 gravedades – testimonio en corte del Ingeniero Biomecánico, Mr. Kirk Thibauld, testigo de la defensa.
5. Que, los exámenes realizados al niño inmediatamente después de ocurridos los hechos, revelan un sangrado anterior en la base del cerebro, el mismo que no es producto de un golpe o maltrato, sino que se produce en el momento del nacimiento cuando la cabeza del bebé atraviesa el canal vaginal y este es comprimido – Testimonio en corte del Neurocirujano Pediatra Dr. Ronald Uscinski, testigo de la defensa.
6. Que, como producto de esta acumulación continua de sangre en la base del cerebro, se genera una presión de adentro hacia afuera, por lo que el cráneo del bebé revela un crecimiento anormal, es decir, la cabeza del bebé había crecido más de lo que normalmente corresponde a esa edad – testimonio en corte del Oftalmólogo Dr. Horace Gardner, testigo de la defensa.
7. Que, Trudy nunca confesó culpabilidad en el interrogatorio, lo que hizo es explicar la forma como actúo con el bebé antes y durante el incidente, y lo hace de manera voluntaria, nunca se negó a colaborar con la policía, pues lo hizo con la intención de que todo lo que dijera sirviera para ayudar en la atención medica del niño.
La Fiscalía se apoya en una supuesta confesión de culpabilidad, es decir, una supuesta confesión es admitida como prueba plena la cual es totalmente fabricada por la asistente social que entrevisto a Trudy, la Sra. Joselyn Waldron. Trudy realiza sus declaraciones durante la entrevista con una detective del condado de Fairfax en español y la Sra. Waldron sirve de traductora y a la vez va tomando nota de lo dicho. Es aquí justamente donde radica todo el problema, en sus notas, escritas por la Sra. Waldron y presentadas al jurado como pruebas de lo que dijo Trudy, la Sra. Waldron escribe que Trudy declaro que ella había sacudido al bebe, cosa que Trudy nunca dijo. A diferencia de la primera entrevista que tuvo Trudy con la policía, donde la conversación fue grabada, la Sra. Waldron no graba esta segunda entrevista con Trudy y ni si quiera le pide a Trudy que firme su supuesta “confesión.”
Existe también un audio en el que se revela una conspiración de parte de la policía del Condado de Fairfax para incriminar a Trudy, este fue presentado en la corte y admitido como prueba, pero obviamente no fue escuchado por el jurado durante la deliberación.
En este juicio, señor presidente, ha imperado la intolerancia, pues el jurado no ha querido tomar en cuenta las pruebas que demuestran a todas luces la INOCENCIA de Trudy, la han encontrado culpable en un juicio en el que la fiscalía no pudo demostrar la culpabilidad y en el que la defensa probó fehacientemente cada día del proceso la inocencia.
Se han violado principios procesales fundamentales: derecho a un juicio imparcial, el derecho a ser considerado inocente hasta que se pruebe lo contrario, el principio jurídico básico que reza que la duda favorece al reo, y finalmente en este insólito caso, la defensa ha demostrado la inocencia de la acusada, sin que la culpabilidad haya sido probada.
Quisiera poder describir lo que siento al ver a mi familia destruida, pero no encuentro palabras para explicar este dolor, solo puedo decir que como padre siento muchísimo lo que paso con el bebe, y que deseo de todo corazón que su recuperación sea total y pueda llevar una vida plena y feliz, pero a la vez también deseo que esta injusticia termine porque creo absolutamente en la inocencia de mi esposa, los hechos lo demuestran, anhelo con toda mi alma poder darle a mis hijas nuevamente la seguridad del hogar, el saber que pueden contar con sus padres.
Por todo esto Sr. Presidente, es que recurro a usted porque es necesario que este caso sea revisado por el Gobierno Federal a través del departamento de justicia, porque creo que mi esposa Trudy ha sido condenada injustamente, y su testimonio ha sido completamente descartado solo por el hecho de ser latina. Las pruebas presentadas por la fiscalía durante el juicio no son argumentos contundentes para demostrar la culpabilidad de mi esposa, acaso el sólo hecho de ser de una minoría nos convierte en criminales ante los ojos de la justicia?, creo en la ley, creo en la imparcialidad de la justicia, pero también creo que cuando nuestros derechos han sido violados debemos exigir que se restituyan.
Agradeciendo de antemano por la atención a la presente carta,
Atentamente
HERNANI AMES