Reportaje Día D
2da parte
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Aviso
enero 16, 2010Apartada de su vida
octubre 6, 2009No soy familiar de Trudy, ni siquiera amigo cercano. A ella y a su familia los conocimos hace cerca de cinco años atrás. Compartíamos de vez en cuando algunas horas con amigos comunes y familiares. Sin embargo, de esos momentos que compartimos juntos, pude llegar a conocer a esta mujer. Ella siempre sonriente, muy atenta con los adultos pero sobretodo, con los niños. Sin duda alguna.
Por eso el día que me enteré de esta tragedia me impresionó tremendamente.
“Algo muy malo ha pasado con Trudy” –me dijo un amigo común por el teléfono ese día.
“Hubo problemas con uno de los niños que cuidaba, está en el hospital, al parecer en estado grave” –dijo, “y a Trudy la han llevado a la cárcel”
Entonces mi mente me jugó una mala pasada: ¿Estás seguro de lo que dices? Respondí.
-¿Puedes repetirme? ¿Pero cómo ha podido pasar esto? Simplemente no podía creerlo.
Luego, algo después de digerir esta terrible noticia llamamos a su esposo, Hernani, y el nos confirma esta increíble historia, una triste y espantosa historia. Trudy está detenida en Centro de Detención de Adultos del Condado de Fairfax, en la ciudad de Fairfax, Virginia…y continúa contándome la historia que ustedes probablemente ya saben.
Cuando una tragedia como ésta ocurre cerca de ti, empiezas a pensar en lo frágil que es la vida en realidad, en un momento todo está bien y, al siguiente segundo, todo se convierte en una terrible pesadilla. Empiezas a pensar: “esto podría estarme pasando a mí… o a cualquiera”, y te sientes inseguro.
No sabíamos como se encontraba el bebé, toda forma de comunicación entre los padres y la familia de Trudy se cortó bruscamente. Así es como funciona la ley aquí. Así que los lazos naturales de cariño que se habían formado entre la agradable mujer que lo cuidaba y este bebé están ahora rígidamente normados por la ley. Ya no pueden estar juntos. En un instante, uno es considerado una amenaza para el otro, por lo que son separados de manera artificial. No puedo parar de pensar en ese bebé, no puedo parar de pensar en Trudy, la mujer que lo cuidaba y ahora está detenida. Ellos y sus familias sufren un destino terrible y desafortunado.
No conozco al bebé, pero si a Trudy, asi que llega el día que vamos a visitarla. Mi esposa y yo. Necesitamos pedir un cita para visitar a los detenidos. Los días de visita son sólo los sábados y domingos 9-11am o 12-4pm. Tenemos que presentarnos 30 minutos antes de nuestra hora fijada, y la visita está limitada a 20 minutos. Los detenidos sólo pueden recibir una (1) visita semanal. No más.
Estamos por usar esos minutos preciosos de Trudy, tenemos suerte de tener ese privilegio. Pero la verdad es que ella no ha tenido la oportunidad de recibir visitas. Así que nos sentimos sobrecogidos por las circunstancias que estamos por vivir. Cuando llega el momento de entrar a la sala de visitas, nos vamos a sentar a una banca frente a una cabina y esperamos a que Trudy llegue por el otro lado. Un grueso vidrio nos divide al frente. Luego Trudy aparece, después de sentarse empieza a llorar, lo mismo mi esposa, y mi corazón se encoje. Extendemos nuestras manos hasta el vidrio, ella hace lo mismo desde el otro lado. No hay palabras. Es sólo ese profundo sentimiento, el sentimiento que sólo puede existir entre almas bondadosas que se tocan.
Hay un teléfono que debemos usar si queremos escucharnos, así que mi esposa toma el primer turno, sin embargo, no hay mucho que decir. Todos allí sabemos que la tristeza es el sentimiento doloroso que nos rodea. No hay manera de evadir ese momento que nos rompe el corazón. Los ojos de Trudy se ven diferentes, soy fotógrafo y no tengo palabras para describirlos ese día, limpios y puros… no puedo evitar decirle que sus ojos se ven muy bellos, y ella sonríe…por un momento recordamos su sonrisa nuevamente. La verdad es que ella ha estado llorando por semanas. No puede ver el sol donde la tienen. Conversamos por un rato. Nos dice que sólo quiere dormir, para poder soñar que es libre otra vez, junto a su familia, en casa. Y que toda esta historia es una horrenda pesadilla de la que ella podrá escaparse al despertar en la mañana. Pero no lo es. Ya no puede ver ni tocar a sus hijas ahora.
Varias semanas han pasado de esa visita. La realidad de Trudy no ha cambiado mucho. Sigo pensado en el niño, sabemos que nuestras oraciones con esperanza van ayudarlo a recobrarse y vivir una larga vida. Las cosas son un poco diferentes en cambio para Trudy, podrá beneficiarse de nuestras plegarias, pero como seres humanos, podemos hacer mucho más por ella ayudándola en su defensa y eso si está en nuestras manos. Necesitamos que se sepa la verdad y encontrar la justicia, porque hay una gran posibilidad que a una vida inocente le sea arrebatada su libertad, sea alejada de su familia, de su vida, y no podemos permitir que un error así suceda.
El esposo de Trudy necesita desesperadamente conseguir los fondos necesarios para traer a los mejores especialistas médicos que investiguen profundamente y den sus valiosas conclusiones frente al jurado en diciembre del 2009, ellos son los más idóneos para ayudar a explicar lo que le pasó realmente a este pequeño bebé basados en los últimos descubrimientos científicos sobre la evidencia médica que tienen. Esto es lo que realmente Trudy necesita para su defensa, hay muchos gastos que la familia de Trudy necesita cubrir y pagar, y es por eso que se pide tu ayuda ahora.
Por favor ayúdanos a difundir esta historia y conseguir suficiente ayuda para la defensa de Trudy, hoy. Gracias a todos los que han mostrado su compasión haciendo comentarios y donaciones. Dios los bendiga.
Fernando Revilla
